El director del IES Eladio Cabañero, José Ángel Martínez, fue el único representante de la delegación española que intervino en los discursos protocolarios de la inauguración.

Este 30 de marzo de 2026 arrancó oficialmente en la ciudad china de Chongqing el Programa para Directivos Españoles en China, una cita de alto valor institucional y educativo en la que estuvo presente el director del IES Eladio Cabañero de Tomelloso, José Ángel Martínez. Su participación situó al centro tomellosero en un escenario internacional de primer nivel y reforzó, además, la presencia de Castilla-La Mancha en un foro de cooperación educativa de gran alcance.
La jornada inaugural dejó una imagen especialmente relevante para Tomelloso. Según se trasladó durante la ceremonia de apertura, el único interviniente por parte de la delegación española en los discursos protocolarios fue precisamente el representante tomellosero, que compartió protagonismo con las autoridades chinas y con responsables de la Universidad de Chongqing. No fue un detalle menor. Su presencia en ese momento solemne dio visibilidad al trabajo que viene desarrollando el IES Eladio Cabañero y proyectó el nombre de Tomelloso más allá del ámbito local y regional.

En su intervención, José Ángel Martínez defendió el papel de la enseñanza como “motor de transformación y progreso”, una idea que vertebró buena parte de su discurso. Desde un tono cercano, pero institucional, puso en valor la capacidad de la educación para abrir horizontes, tender puentes y generar oportunidades reales entre territorios y culturas distintas. También quiso subrayar la riqueza de las tradiciones española y china recurriendo a dos figuras universales: Don Quijote de la Mancha y Confucio, a quienes presentó como referentes del pensamiento, de los valores y del legado cultural de ambos pueblos.
A partir de esa base simbólica, el director del IES Eladio Cabañero expuso distintas herramientas con las que, a su juicio, puede impulsarse una colaboración estrecha entre centros educativos de España y China. En ese planteamiento, el centro de Tomelloso apareció como un actor dispuesto a fortalecer vínculos, promover el intercambio de experiencias y abrir nuevas vías de entendimiento académico e institucional. El mensaje fue claro: la internacionalización de la educación no es un concepto abstracto, sino una oportunidad concreta para crecer, compartir y avanzar.

El programa tendrá una duración de 15 días y reúne en Chongqing a representantes de centros educativos españoles procedentes de distintas comunidades autónomas. En ese contexto, la presencia de José Ángel Martínez adquiere un valor añadido, ya que se convirtió en el primer representante de Castilla-La Mancha en acudir a esta iniciativa. Ese hecho refuerza el carácter pionero de su participación y coloca al IES Eladio Cabañero en una posición destacada dentro de este marco de cooperación.
Durante estas dos semanas se desarrollará una agenda intensa compuesta por seminarios, grupos de trabajo, visitas institucionales y actividades culturales, todo ello orientado a favorecer el conocimiento mutuo y la creación de lazos duraderos entre instituciones educativas. No se trata solo de acudir a un programa internacional, sino de aprovechar cada encuentro para sembrar relaciones que puedan traducirse en proyectos, intercambios y nuevas oportunidades para el futuro.

La presencia del director tomellosero en Chongqing supone, en definitiva, una noticia de especial interés para Tomelloso, para el ámbito educativo de Castilla-La Mancha y para cuantos siguen de cerca la apertura internacional de los centros españoles. Con paso firme, y con un discurso centrado en la cooperación y en el valor transformador de la enseñanza, el IES Eladio Cabañero ha comenzado a escribir una página relevante en este foro educativo celebrado en China.


Reproducimos aquí el discurso íntegro del Director del IES Eladio Cabañero:
Excelentísimas autoridades, estimados colegas y amigos, profesoras y profesores de China y de España, señoras y señores:
Es para mí un honor y una enorme satisfacción estar presente en estas jornadas, representando al IES Eladio Cabañero de Tomelloso y a toda su comunidad educativa. Me llamo José Ángel Martínez y para mí este encuentro simboliza algo profundamente valioso: la convicción de que la educación no entiende de fronteras, y de que el diálogo entre culturas es, hoy más que nunca, una necesidad y una oportunidad.
Nos reúne aquí la enseñanza, pero también nos reúne una idea compartida: que conocer al otro nos enriquece, que aprender juntos nos hace mejores profesionales y, sobre todo, mejores personas. En este sentido, este encuentro entre docentes chinos y españoles no es únicamente un intercambio académico, sino un verdadero ejercicio de entendimiento cultural.
Aunque China y España se encuentren geográficamente alejadas, cuando observamos nuestras tradiciones, nuestra historia y nuestros valores educativos, descubrimos sorprendentes coincidencias. Ambas culturas conceden una enorme importancia al respeto por el conocimiento, al valor del esfuerzo y al papel del maestro como figura clave en la formación de las nuevas generaciones. En China, el profesor ha sido tradicionalmente una referencia moral y social; en España, el docente ha sido y sigue siendo un pilar fundamental en la construcción de ciudadanía, pensamiento crítico y cohesión social.
Compartimos, además, una profunda conciencia histórica. Tanto China como España son civilizaciones milenarias que han sabido preservar su identidad a lo largo del tiempo, adaptándose a los cambios sin renunciar a sus raíces. En nuestras aulas transmitimos no solo contenidos, sino una herencia cultural que da sentido al presente y orienta el futuro.
Desde España admiramos la disciplina, la constancia y el profundo respeto por el aprendizaje que caracteriza al sistema educativo chino. La capacidad de esfuerzo del alumnado, la consideración social del docente y la visión a largo plazo de la educación como motor de progreso son aspectos de los que podemos aprender enormemente. Al mismo tiempo, desde China se observa con interés el énfasis que ponemos en España en la creatividad, el pensamiento crítico, el diálogo en el aula y la educación integral del alumnado, donde tan importante es el saber como el saber ser.
Este intercambio nos permite reflexionar juntos sobre cómo combinar lo mejor de ambos enfoques. Porque no se trata de copiar modelos, sino de inspirarnos mutuamente. La educación del siglo XXI exige docentes capaces de abrir la mente de sus estudiantes al mundo, de fomentar la curiosidad intelectual y de preparar a los jóvenes para convivir en sociedades diversas y globalizadas.
La colaboración entre centros educativos, entre profesorado y entre países es, en este contexto, una herramienta imprescindible. Programas de intercambio, proyectos conjuntos, encuentros como el que hoy celebramos, crean lazos que van mucho más allá de lo institucional. Generan confianza, amistad y una red de profesionales comprometidos con una educación de calidad.
Permítanme detenerme un momento en la literatura, ese espacio privilegiado donde las culturas dialogan a través del tiempo. En la tradición china, Confucio afirmaba que “aprender sin reflexionar es malgastar la energía, y reflexionar sin aprender es peligroso”. Esta idea, expresada hace más de dos mil años, sigue plenamente vigente en nuestras aulas actuales. Nos recuerda que la educación debe equilibrar conocimiento y pensamiento, memoria y reflexión.
En la literatura española, Miguel de Cervantes, a través de Don Quijote de la Mancha, nos dejó una enseñanza universal: la importancia de soñar, de defender los ideales y de no renunciar nunca a la dignidad humana, incluso cuando el mundo parece no comprendernos. Don Quijote y Confucio, separados por siglos y por miles de kilómetros, coinciden en algo esencial: ambos creen en la fuerza transformadora del conocimiento y de los valores.
Estos referentes literarios nos muestran que, pese a las diferencias culturales, las grandes preguntas del ser humano son las mismas en Oriente y en Occidente. ¿Cómo vivir con sabiduría? ¿Cómo educar para un futuro mejor? ¿Cómo transmitir valores sin imponerlos? En nuestras aulas, chinas y españolas, seguimos buscando respuestas a estas preguntas cada día.
Tomelloso, la ciudad la ciudad de donde vengo en el corazón de Castilla-La Mancha, es una tierra de trabajo, de cultura y de hospitalidad. Una localidad que cree firmemente en la educación como motor de desarrollo y de igualdad de oportunidades. Desde nuestro instituto, tratamos de inculcar a nuestro alumnado una mirada abierta al mundo, convencidos de que conocer otras culturas no debilita la identidad propia, sino que la fortalece.
El IES Eladio Cabañero de Tomelloso, centro educativo público, es un referente a nivel académico y de convivencia. Sirva como ejemplo que, de entre más de 200 centros educativos que tiene nuestra comunidad autónoma, nuestro alumnado obtuvo la segunda mejor calificación en las últimas pruebas de acceso a la universidad. El centro ha consolidado un modelo de enseñanza que combina la exigencia académica con la atención personalizada al alumnado, favoreciendo tanto el éxito escolar como el desarrollo personal.
Desarrollamos multitud de proyectos, destacando los proyectos de innovación educativa, que abarcan ámbitos como la digitalización, el bilingüismo y la participación en programas europeos. Destaca especialmente su vocación europeísta, reflejada en intercambios, viajes formativos y visitas institucionales, que amplían la visión del alumnado y fomentan valores como la ciudadanía activa, la interculturalidad y la cooperación internacional.
Asimismo, el centro impulsa numerosas iniciativas complementarias que enriquecen la vida escolar, como actividades culturales, deportivas y solidarias, además de proyectos de convivencia y bienestar emocional. Y todo ello, lo queremos compartir con todos los que nos rodean.
Por eso, encuentros como este tienen un valor incalculable. Nos permiten romper estereotipos, superar prejuicios y descubrir que, en el fondo, compartimos una misma vocación: educar para la paz, el respeto y el progreso. Como docentes, tenemos la responsabilidad y el privilegio de sembrar en nuestros alumnos la semilla del entendimiento intercultural.
Quisiera finalizar reiterando mi agradecimiento a todas las personas e instituciones que han hecho posible este encuentro. Gracias por su compromiso, por su generosidad y por su voluntad de colaborar. Estoy convencido de que este diálogo entre profesorado chino y español no termina hoy, sino que es el inicio de una relación duradera y fructífera.
Que este encuentro nos inspire, nos motive y nos recuerde que la educación es, sin duda, el lenguaje universal que nos une. Sigamos construyendo puentes, compartiendo conocimientos y aprendiendo unos de otros, con la certeza de que, al hacerlo, estamos contribuyendo a un mundo más justo, más culto y más humano.
Muchas gracias.




